Los días iguales de cuando fuimos malas

 

Portada de "Los días iguales de cuando fuimos malas"

Te doy la bienvenida un día más, hoy hablaré de la novela Los días iguales de cuando fuimos malas de Inma López Silva, publicada por Lumen en España.

La sinopsis oficial es esta:

Ahí están, charlando en el patio o desfilando en el comedor a la espera de que una compañera les llene un plato de sopa triste. Parecen iguales, presas sin más, pero basta con mirar despacio y afinar el oído para descubrir mundos distintos: Margot, cansada de vender su cuerpo por las calles de la ciudad, se toma un descanso entre rejas. Valentina ha llegado de Colombia con un niño en brazos, sin saber bien qué es un hombre. Sor Mercedes cumple su condena sin remordimientos. Laura quiso ser bailarina, pero ahora lleva uniforme de funcionaria y contempla la vida entera como si fuera una condena. Junto a ellas está la escritora, una mujer discreta que emborrona papeles e intenta olvidar locuras pasadas.

Atractiva, sin duda, ese texto se une a la mayoría de reseñas positivas que encontramos en la red, y nos lleva directamente a querer leer la obra… pues maldito el día en el que lo decidí.

La trama es aparentemente interesante: la historia de cinco mujeres cuyo nexo común es la estancia en la cárcel, con una narradora que además es escritora.

La narración no es habitual, no hay estructura de avance (comienzo, nudo, desenlace) sino que da saltos entre recuerdos, vivencias, pensamientos… esto es algo que sin duda llama la atención, pero a mi parecer no está bien explotado.

Lo cierto es que el marco de la cárcel se convierte en un estricto atractivo inicial, durante el desarrollo de la novela lo recordamos por anécdotas superfluas que no son capaces de ubicarnos. La narradora parece necesitar mostrar una, difícilmente soportable, falsa modestia. Los personajes comienzan dando la sensación de ser estructuralmente estables, pero con el paso de las páginas son sus historias las que cobran el protagonismo y, al menos en mi caso, acabas sintiendo que la fuerza constitutiva del personaje se ha evaporado, junto con las ganas de seguir leyendo.

La novela, a pesar de todo, está bien escrita y muy bien editada (hablamos de Lumen). Ocurre que me he sentido delante de una obra que no es veraz, no me ha transmitido nada y no he sido capaz de sentirla.

Me ha costado, bastante, acabar el libro, desde luego no es una novela que me haya hecho disfrutar, pero ya sabes, esto es solo una opinión, si quieres darle una oportunidad, adelante, quizás se convierta en todo un descubrimiento.

Nos leemos muy pronto, un abrazo.

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