Ser lector editorial, ¿la panacea profesional para el lector voraz?

 

Foto de libros con taza de café al fondo

 

¡Te doy la bienvenida! En este artículo quiero hablarte de la profesión de lector editorial, mitos y verdades, información y formación necesaria, posibilidades reales de un desempeño laboral, todo desde mi experiencia y mi pasión por los libros, comenzamos.

Querer dedicarse a la lectura editorial, corresponde habitualmente a un impulso vocacional inmediato por parte de muchos de los que disfrutamos con la lectura y pensamos en ejercer un desarrollo profesional en el sector editorial. Ciertamente puede ser una profesión, generalmente se trata de un trabajo complementario y que no todos los lectores voraces pueden ejercer eficientemente.

Voy a explicarte las metodologías más habituales para afrontar la lectura editorial, te aclararé las diferencias frente a una reseña literaria y, finalmente, hablaré claro de la realidad del posible trabajo como lector editorial.

 

Definiendo el concepto.

La labor que desempeña un lector editorial es la de estructurar un informe crítico y razonado entorno a un texto literario, éste estará compuesto por dos partes fundamentales: un análisis pormenorizado de la obra y una valoración personal y comercial (posibilidades previstas de pertinencia en el mercado editorial), esta parte valorativa variará en función de los requerimientos de quien solicite el informe.

Este análisis sintético y estructurado de un texto se define como informe de lectura.

El destinatario de estos informes suele ser un editor que requiere de una primera criba, imprescindible, para poder plantearse el catálogo de libros en los que trabajar. También existe la posibilidad de realizar informes de lectura para escritores que buscan una crítica profesional y una valoración de las posibilidades comerciales de su trabajo.

Foto de gafas sobre libro abierto

El informe de lectura.

No existe una metodología única o canónica para la redacción de un informe de lectura, será cuestión de preferencia personal del lector profesional, también variará si se han pautado ciertas especificaciones técnicas por parte del cliente.

Las partes constituyentes de un informe de lectura no varían demasiado de un profesional a otro, habitualmente son las mismas, pero alterando su orden, esa variación se debe al foco que el lector editorial quiere ejercer sobre ciertos puntos concretos.

Es importante destacar que las partes constituyentes no representan un mero ejercicio de constatación, sino que han de ser argumentadas (en algunos casos mediante ejemplos del propio texto) A continuación, te muestro un ejemplo de estructuración de informes de lectura.

 

Ejemplo de estructura prototípica:

Aquí reflejo los distintos apartados que conforman el análisis, muchos de ellos no necesitan ser separados, lo que se suele hacer es redactar fragmentos de texto en los que se incluyen varios aspectos.

Datos Generales

Título

Autor

Ediciones previas

Extensión

Género

Apreciación General (Apreciación subjetiva).

Argumento de la obra

Tema

Este apartado es especialmente complicado, poder atisbar el tema, o temas, de una obra requiere de una notable capacidad de comprensión lectora, habitualmente se logra con vocación y dedicación (la formación académica puede ser un complemento pertinente, pero, a mi juicio, nunca determinante).

Análisis literario y lingüístico

Narrador y personajes.

Tipo de discurso.

Espacio narrativo.

Estilo.

Tiempo.

Registro.

Valoración literaria,

Análisis lingüístico.

Valoración comercial.

Público potencial.

Nivel de necesidad de intervención por parte de los correctores.

Con ese ejemplo veis una posible estructuración, otra muy común es la de dividir en varios tipos de análisis: técnico, valorativo y descriptivo. Cada lector editorial decidirá que estructuración es la más apropiada.

Foto de manos de mujer sobre libro abierto

Diferencias frente a una reseña literaria.

Es importante dejar que claro que un informe de lectura no es una reseña literaria, el informe de lectura se trata de una valoración profesional con la finalidad de conocer la adecuación o el carácter inapropiado de una obra en un nicho comercial. La reseña literaria hace referencia a una opinión fundamentada de una obra con el fin de que el lector pueda establecer una valoración de la misma, ha de conjugar lo subjetivo con el conocimiento teórico, es el tipo de ejercicio que realizamos muchos apasionados de los libros en nuestros sitios web, cada uno con su estilo y preferencias.

Factores de la labor profesional que se han de tener en cuenta.

En un primer momento, la idea de dedicarse a leer libros y comentarlos puede parecer idílica. Ciertamente no lo es, un lector profesional, para poder vivir de ello, deberá leer y analizar muchos textos que no serán de su agrado y además tendrá que poder leer con rapidez una cantidad notable de obras, lo cual puede terminar siendo agobiante y generar una sensación negativa en el lector, puesto que el placer de la lectura ocasional se ve contaminado con algunas partes del ejercicio profesional.

Esto corresponde a una visión personal, hay personas que se dedican exclusivamente a la lectura editorial y siguen disfrutando del mundo de la literatura como cualquier otro, es cuestión de vernos en la situación y determinar si somos capaces.

En mi caso, la mejor manera de afrontar el trabajo de lector profesional es enfocándolo como una dedicación complementaria, de esta forma no nos sentiremos saturados con tantas obras y podremos dejar más espacios entre los textos.

 Posibilidades laborales reales.

Son muchas las editoriales y los particulares que continuamente buscar lectores de un perfil concreto para leer ciertas obras y ejercer una valoración crítica, por tanto, teniendo pasión lectora, cierta formación y capacidad demostrable de eficiencia en la redacción de informes, será sencillo realizar eventualmente informes editoriales, es decir, trabajar como freelance.

Si te planteas la opción de trabajar de manera independiente, has de tener en cuenta el aspecto legal, no olvides que para estar conforme a la normativa vigente deberás estar registrado como autónomo para así poder emitir las facturas de tus servicios.

Si buscas convertirte en lector editorial de forma profesional, trabajando para una sola empresa, deberás seguir los mismos pasos lógicos que se requieren si pretendes mostrar un perfil interesante, a saber, preocuparte por formarte, realizar informes de prueba que demuestren tu capacidad, y comenzar a buscar contactos, no es sencillo, pero es posible, y la única forma de lograrlo es moverse, no te quedes esperando a que te llamen o a que aparezca un mensaje en tu bandeja de entrada, confía en ti mismo y esfuérzate, ¡puedes lograrlo!

Has de tener en cuenta que, aunque quieras ser lector editorial de un solo grupo editorial, este trabajo suele realizarse como colaborador externo, no como miembro de la plantilla fija (siempre hay excepciones), la cantidad de informes mensuales es variable pero una cifra común es la cinco o seis informes por mes.

Foto de hombre leyendo sentado en un banco

Conclusiones.

La lectura editorial es una parte fundamental de la maquinaria editorial, ejercerla de forma profesional es toda una aventura que depara tanto sorpresas positivas como momentos en los que armarse de paciencia, pero ese aspecto dicotómico es para muchos la parte intrínseca de un trabajo vocacional. Si te planteas esta profesión, de la forma que sea, te envío mucho ánimo. Ya sabes que si tienes cualquier consulta, puedes ponerte en contacto usando este formulario.

 

Un abrazo, nos leemos muy pronto.  😊

 

 

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